miércoles, 14 de mayo de 2014

Como influyen los mediós de comunicación en el deporte.

    Los medios de comunicación, forma parte importante del desarrollo y popularización del deporte, desempeñando un papel simbólico importante, dando visibilidad de manera global, e incluso ofreciendo nuevas oportunidades para el diálogo internacional a través de la “diplomacia del deporte.”


     El deporte no hubiera logrado su popularización, con tanta velocidad e intensidad sin los medios de comunicación, especialmente los programas de radio y televisión.


        La televisión, en particular a través de mega eventos como los Juegos Olímpicos y el Mundial de fútbol, ha creado unas verdaderas Naciones Unidas de espectadores del deporte. Aunque las industrias del deporte y de los medios de comunicación están formalmente separadas, combinadas son especialmente eficaces ya que explotan los poderosos alicientes de la cultura popular. La televisión es crucial para el deporte porque aumenta enormemente las audiencias que en cierto modo “asisten” a un evento deportivo, y a la vez fomentan la propagación y reproducción de nuevos eventos deportivos en diferentes espacios y tiempos. Así mismo trayendo beneficios para los medios.

      La televisión y su influencia en el deporte, los medios de comunicación reciben una importante influencia por parte del deporte, esta influencia es aún mayor en el caso contrario, en la que ejercen los medios sobre el deporte.

     Cambios en los índices de popularidad de los deportes. Otra importante influencia se manifiesta en la nueva jerarquización de los deportes. La popularidad de los deportes ya no viene determinada únicamente por el espectáculo deportivo propiamente dicho, sino por la espectacularidad de las imágenes televisivas.


       Los medios de comunicación han hecho posible empezar a hacer realidad el sueño de la mundialización del deporte. Pero no puede decirse que este sueño sea ya una plena realidad, por que ahora los obstáculos a esta mundialización del deporte coinciden con los obstáculos y desequilibrios innegables de la comunicación mundial.

www.slideshare.net/epica3/medios-de-comunicacin-en-el-deporte

martes, 13 de mayo de 2014

El deporte y ambiente.

     El deporte y el medio ambiente han tenido siempre una gran relación y de cara al futuro esta relación va a tener una gran importancia desde el punto de vista de la prevención de los impacto. Considerando que los espacios naturales y los espacios urbanos deben ser equipamientos deportivos que disfruten las generaciones futuras; práctica deportiva y medio ambiente no tienen por que ser opuestas, por el contrario, deben estar siempre relacionadas de forma óptima. 
     Al hablar de deporte y de impacto ambiental se centra en las actividades desarrolladas en el medio natural. Actividades que tienen un eminente carácter turístico. Si observamos como la actividad turística ha sido y es una fuente de impacto ambiental definido, podemos ir de la generalización a la objetivización, estableciendo que las actividades turístico-deportivas también son fuente de impacto ambiental. Hasta el turismo cuyos objetivos son el respeto y conocimiento del medio natural, el denominado turismo ecológico, si no está bien planificado y estructurado puede implicar impactos en la naturaleza.

     Todas estas razones dan una relación muy evidente entre estos, ya que se encuentran modalidades deportivas que se practican en contacto con la naturaleza. En efecto, el esquí, el montañismo, la bicicleta de montaña, la pesca, la caza y tantos otros deportes se practican en medios naturales, normalmente de gran valor ecológico. No es este el momento para hacer una descripción detallada de los impactos que estos deportes producen en la naturaleza, pueden Ustedes imaginárselos, pero les aseguro que son muy variados y crecientemente importantes debido a la creciente masificación.

     Algunos de los deportes de naturaleza requieren de infraestructuras costosas y de elevado impacto ambiental, tal es el caso de algunas modalidades de deportes de invierno. En la actualidad en casi todos los países la nueva construcción de estas instalaciones o la ampliación de las ya existentes requiere de licencia sometida a evaluación de impacto ambiental, lo que supone una garantía de racionalidad en su realización. Menos regulado son los aspectos relacionados con la adecuada administración de estas instalaciones. Aquí la atención debe centrarse especialmente en dos aspectos, a saber, el control sobre los consumos, especialmente de agua y de energía y la minimización y adecuada gestión de los desechos.

El deporte y la educación.

       Los valores que se ponen en juego con el deporte, aluden a principios fundamentales en la evolución del sujeto, educación y deporte van de la mano.

      En este artículo no se pretende valorar el deporte profesional o de alta competición. Lo que se intenta es resaltar el valor educativo del deporte base, se parte de la convicción de que en la actividad deportiva los incipientes sujetos, niños y adolescentes, tienen un excelente instrumento lúdico para elaborar su personalidad y conseguir la dosis suficiente de auto confianza.

       El deporte supone un ir más allá del juego, ya no se trata de jugar a ser mayores, se trata simbólicamente de la vida misma. Gracias a ello, proporciona un espacio singular donde los chavales pueden elaborar la transición a la vida adulta, consiguiendo una mejor apreciación del esfuerzo, la solidaridad y las reglas sociales.

       Tras la actividad física hay una necesidad biológica de movimiento muy general, que es parte del desarrollo y del sistema de conservación del organismo. Es por ello que la falta de ejercicio físico puede producir trastornos orgánicos, como los cardiovasculares, o alteraciones de tipo psíquico, como la ansiedad. Mas cuando nos referimos a los niños y los adolescentes, la importancia del movimiento es todavía mayor, ya que, con él, se construye el esquema y la imagen corporal, elementos estructurantes de la personalidad que nos acompañan durante toda la vida. La inadecuada constitución de estos elementos puede dar lugar a diversos trastornos neuróticos, psicosomáticos o psicóticos.

       Sin embargo, la necesidad intrínseca del movimiento no es tan intensa como para vencer con facilidad las formas sedentarias de vida que tenemos en la sociedad moderna, sobre todo en las grandes ciudades. Además el desarrollo de la sociedad tecnológica incita la inhibición corporal y el estancamiento en la comodidad. Cada vez más necesidades y aficiones se nos ofrecen seduciéndonos con la comodidad que supone sólo pulsar un dedo, hasta se nos ofrece el deporte virtual.

       Por todo lo dicho anteriormente, el deporte base merece ser cuidado con la importancia que se merece. El niño al principio juega, después hace deporte, pero puede dejarlo muy pronto. El abandono del deporte es un hecho preocupante, cuya mayor incidencia se produce en la adolescencia, una época donde, para mayor preocupación, el chaval necesita sujetarse más para convertirse en un sujeto de pleno derecho. El deporte sujeta y canaliza las tensiones agresivas y sexuales que, durante la adolescencia, amenazan la estructuración psíquica y la imagen corporal.

        Para fomentar la actividad deportiva es necesario trabajar con la motivación, de tal forma que el niño o el adolescente se sienta atraído por las características propias de la actividad física. Trabajar la motivación es tarea de los profesores de educación física y de los entrenadores, sin embargo la información y formación en el terreno motivacional es, en la mayoría de las veces, escasa. Cuando esto ocurre, es fácil que el profesor o entrenador se deje llevar por sus propias motivaciones o frustraciones, sin tener mucho en cuenta a sus discípulos. Muchas veces, los entrenadores parecen generales que inculcan la victoria deportiva a cualquier precio e incluso se abusa de la agresión verbal si no se produce. Este tipo de conductas, lejos de motivar a los chavales, produce en ellos un rechazo visceral y un abandono precoz del deporte.


       Para comprender la importancia del profesor o entrenador, hay que tener en cuenta que, en el deporte, si bien existe ya un distanciamiento de la directa figura de padre o madre de los primeros maestros, no por ello los entrenadores de la actividad física dejan de ser un subrogado parental, esencialmente paterno, una figura de autoridad que supone la referencia del modelo a seguir. Cada chaval verá esta figura de manera diferente, de acuerdo con su propia historia, esto debe ser valorado por el entrenador para poder aprovecharlo y jugar con ello en su relación con el chico.

La economía en el deporte.

       Desde el desarrollo del deporte moderno, el olimpismo y en general, el deporte amateur de alta competencia, éste se consideró alejado de cualquier posibilidad enmarcada dentro del mundo económico, ya que los ideales del amateurismo, las directrices publicitarias y la concepción de la organización deportiva como tal, limitaba la valoración económica de la actividad deportiva. El deporte amateur fue designado como el ideal, inclusive otorgando carácter de status cuando éste se disponía a desarrollar una actividad no productiva y sin objetivos, como el caso del tenis y el golf en la aristocracia inglesa. Las mismas asociaciones deportivas evitaron que se produjera una expansión del mercado para controlar así el deporte. Las Federaciones Internacionales y el mismo Comité Olímpico Internacional (COI) eran los máximos responsables de las reglas y de la organización de los campeonatos nacionales o internacionales, y decidían quienes participaban o no. 

       Sin embargo, surgió la denominada "colonización del mercado" traída con la revolución industrial, donde no solo se trasladaban los modelos industriales, sino también toda la dinámica social y cultural de los países colonizadores. Esto permitió potenciar algunas relaciones del deporte con la economía, tanto en lo ideológico, cooperación, transferencia y regulación. El conjunto de relaciones ha posibilitado una nueva dinámica, la que a su vez trae consigo unos efectos económicos en el desarrollo de los Juegos Olímpicos u otras competencias de alta élite
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       Estos efectos van, además de lo monetario, a confluir intereses políticos, financieros y sociales, y en última instancia, corresponden a los resultados donde se valora la relación costo-beneficio. Cada Comité organizador calcula los costos para la realización de los juegos, gastos de inversión, consumo; el Estado interesado en que se desarrolle los juegos deportivos asume la infraestructura, seguridad, administración y planificación, entre otros, quedando finalmente con las instalaciones y una infraestructura adecuada para el desarrollo deportivo y turístico.



Características del deporte moderno.

    El deporte moderno se ha creado según Guttman (1978) a partir de siete características que explican el cambio del deporte ritual y folklórico al deporte que tiene como fin ser el único, el mejor, el primero. Estas características son: racionalización, igualdad de oportunidades, organización burocrática, secularismo, especialización, cuantificación y la búsqueda de la marca.

     Algunos puntos de vistas recogidos entre diversos autores, que han estudiado las diversas tendencias que se observan en el deporte contemporáneo. Estas opiniones reflejan un espectro variopinto de influencias y connotaciones diferentes:
  • La propagación del deporte como exclusivo empeño de la obtención de marcas, diplomas olímpicos, medallas, etc. ha sido testigo de la decadencia de culturas deportivas populares y folclóricas, tanto oriente como en occidente. La repercusión del deporte moderno ha postergado los juegos locales. Tales prácticas no han desaparecido aún, aunque están en vía de hacerlo, en algunas sociedades, la tendencia general es considerarlas como elementos residuales de la cultura del cuerpo (Renson, 1997).
  • Dado que el deporte moderno ha sido inventado por y para hombres, no debería asombrarnos que el deporte global refleje, una filosofía y confrontación sexista. Además, los círculos del poder (FIFA, UEFA, COI) se mantienen aún masculinizados. El mundo del deporte global es, por tanto, masculinizado y la autoridad y poder están aún en manos de los hombres (Hargreaves, 1994).
  • Paralelamente con la globalización del deporte moderno, hemos asistido al surgimiento de prácticas que educan al cuerpo. Desde el siglo XIX al XX viene surgiendo una forma deportiva denominada "drill", práctica europea de gimnasia y danza, entrenamiento y educación física. La razón de estas prácticas se encuentra en los cambios ocurridas al final del siglo XX en comportamientos sociales tales como Estudio del Movimiento Humano, Ciencias del Deporte y Estudios Kinesiológicos (Kirk, 1998). Los gobiernos, a través de sus políticas obligatorias de educación física escolar, han jugado un papel muy activo en la globalización del deporte.
  • El impacto del deporte global no solo ha afectado las formas de vida del hombre de diferentes sociedades sino también del lugar donde habita, a medida que las prácticas deportivas varían desde lo local a lo global, desde la baja a la alta intensidad, de los materiales "naturales" a los sintéticos, tanto el atleta como es espectador se han convertido en consumidores de recursos escasos, que atenían contra el medio ambiente. La necesidad de declarar a los Juegos Olímpicos de Sídney como "juegos ecológicos" destaca los elementos que nos atacan ahora y en el futuro, como parece marcar la tendencia. (Maguire, 2002).
  • La difusión global del deporte no solo es reflejo del balance de poder actual entre naciones, sino que la élite de poder del deporte ha mantenido su reinado y ha conseguido incorporar a representantes de otros grandes negocios. Esto incluye a las multinacionales de la comunicación, personal de marketing y representantes de corporaciones transnacionales (Miller, 2001).
  • Tanto en la formación como en el desarrollo del deporte global hemos sido testigos de un aumento de las desigualdades dentro de occidente y entre sociedades occidentales y no-occidentales. Aquí surgen cuestiones fundamentales acerca de la lucha de civilizaciones y el poder cultural (Maguire, 1999).
  • Desde sus formas más incipientes hasta sus manifestaciones más elaboradas del presente, el deporte ha reflejado y reforzado la medicalización, cientifización y racionalización de la expresividad humana. El atleta es visto cada vez más como una máquina eficiente, asociada a una ética del deporte relacionado con la performance "máxima". La lógica actual puede estar llevando al atleta hacia la modificación genética y la coexistencia con el hombre robot (cyborg) (Berryman y Park, 1992; Hoberman, 1992).
    Estos procedimientos estructurados son el cultivo sobre el cual se propagarán los deportes en el futuro. Todos y cada uno de estos procesos emergentes se caracterizan por elementos de control, cultura y poder. El empuje del deporte moderno, ya sea a través del Movimiento Olímpico, federaciones o de los programas de educación física escolares, ratifican al deporte de élite como el único que tiene reconocimiento a nivel mundial.

El deporte como fenómeno social del siglo XX.

       Desde mediados del siglo XX el deporte ha sufrido un crecimiento enorme, hecho que podemos justificar simplemente observando la cantidad de medios personales y materiales que están relacionados con él.

     Fijándonos sólo en la cantidad de medios de comunicación (revistas, periódicos, televisiones, radios, internet...) que se dedican exclusivamente al deporte podemos afirmar que el deporte es uno de los fenómenos más importantes de la sociedad actual.

       Cada vez es mayor la relación empresa-deporte-espectáculo, debido principalmente a las grandes masas de dinero que se mueven, sobre todo con los deportes mayoritarios (fútbol, baloncesto, fútbol americano, beísbol...). Un ejemplo claro de lo que acabamos de afirmar, es el hecho que hay deportistas (Cristiano Ronaldo, Michael Jordan, Beckham, Roger Federer...) que pueden llegar a ganar más dinero con la publicidad que con sus ingresos conseguidos por su actividad deportiva.

       Para observar la verdadera magnitud social y cultural que tiene el deporte, basta con fijarnos en las cifras de personas relacionadas con él. La gran mayoría de las personas de nuestra sociedad tienen algún vínculo con el deporte, ya como practicante activo, como integrante de una entidad deportiva (entrenador, directivo...), o como seguidor.

        Desde el punto de vista cultural, la práctica deportiva va acompañada de una serie de conocimientos que son adquiridos tanto por los participantes como por el resto de personas asociadas al deporte. Basta con que cualquier persona intente hacer una lista de deportes, y se le hará interminable.

Fuente:

Inicio del deporte moderno.


Existe un consenso más o menos generalizado en señalar que el deporte moderno nació en Inglaterra, en el siglo XVIII, mediante un proceso de transformación de juegos y pasatiempos tradicionales en el que tuvieron un papel relevante las escuelas y clubs ingleses.Algunos personalizan más y señalan a la figura de Thomas Arnold (1785 - 1842), director del Colegio de Rugby en la primera mitad del siglo XIX. Arnold, clérigo además de pedagogo, quiso fomentar la afición por los juegos reglamentados como método para desarrollar la solidaridad, la competitividad y el “juego limpio” entre sus alumnos.
Pero dejando a un lado anécdotas circunstanciales el deporte tal y como hoy lo concebimos surgió y se consolidó en todo el mundo a finales del siglo XIX debido a fenómenos sociales, de clase, muy concretos. Demos la palabra al historiador Eric Hobsbawm y su libro ‘La Era del imperio (1875-1914)’:


El principal objetivo de la nueva pequeña burguesía era el de distinguirse de la clase obrera.
La segregación residencial –casi siempre en un barrio adecuado- era una forma de estructurar a esas masas de vida confortable en un grupo social. Como hemos visto, la educación era otro procedimiento. Ambos aspectos estaban vinculados por una práctica que se institucionalizó en el último cuarto del siglo XIX: el deporte. Formalizado en ese periodo en el Reino Unido, que aportó el modelo y el léxico, se extendió como la pólvora a otros países. En un principio, su forma moderna estaba asociada con la clase media y no necesariamente con la alta. En ocasiones, los jóvenes aristócratas podían intentar algún tipo de hazaña física, pero su especialidad era el ejercicio relacionado con la monta, muerte o ataque de animales o personas: la caza, el tiro al blanco, la pesca, las carreras de caballos, la esgrima… De hecho, en el Reino Unido, la palabra deporte se reservaba originalmente para este tipo de actividades, mientras que los juegos y pruebas físicas que ahora llamamos deporte eran calificados como ‘pasatiempos’. Como de costumbre, la burguesía no solo adoptó sino que transformó formas de vida aristocráticas.

Los nuevos deportes llegaron también a la clase obrera, y ya antes de 1914 algunos de ellos eran practicados con entusiasmo por los trabajadores –en el Reino Unido eran aproximadamente medio millón los que practicaban el fútbol- y eran contemplados y seguidos con pasión por las multitudes. Este hecho otorgó al deporte un criterio intrínseco de clase, el amateurismo, o más bien la prohibición o segregación estricta de casta de los ‘profesionales’. Ningún amateur podía sobresalir auténticamente en el deporte a menos que pudiera dedicarle mucho más tiempo de lo que era factible para las clases trabajadoras, salvo que recibieran un dinero por practicarlo. Los deportes que llegaron a ser más característicos de la clase media, como el tenis, el rugby, el fútbol americano (…) rechazaban tenazmente el profesionalismo. El ideal amateur, que tenía la ventaja adicional de unir a la clase media y a la nobleza, se encarnó en la nueva institución de los Juegos Olímpicos (1896), creación de un admirador francés del sistema británico de escuelas privadas.

Que el deporte era considerado como un elemento importante para la formación de una nueva clase dirigente según el modelo del ‘caballero’ burgués británico de escuela privada resulta evidente por el papel que correspondió a las escuelas en su introducción en el continente. (Frecuentemente, los futuros clubes profesionales de fútbol estaban formados por equipos de trabajadores y del personal directivo de empresas británicas asentadas en el extranjero.) Es indudable también que el deporte tenía una vena patriótica e incluso militarista. Pero también sirvió para crear nuevos modelos de vida y cohesión en la clase media. El tenis, que comenzó a practicarse en 1873, no tardó en convertirse en el juego por excelencia de los distritos de clase media, en gran medida porque podían practicarlo miembros de ambos sexos y, por lo tanto, constituía un medio para hacer amigos que no habían sido presentados por la familia (...) El alpinismo, el nuevo deporte del ciclismo (que se convirtió en el primer deporte de masas entre las clases trabajadoras del continente) y los más tardíos deportes de invierno, precedidos por el patinaje, también se beneficiaron de forma importante de la atracción de los sexos y, por esa razón, desempeñaron un papel importante en la emancipación de la mujer.
También los clubes de golf desempeñarían un papel importante en el mundo masculino anglosajón entre las profesiones liberales y hombres de negocio de clase media (...) Antes de 1889 solo existían dos campos de golf en todo Yorkshire. Entre 1890 y 1895 se inauguraron un total de 29. De hecho, la extraordinaria rapidez con que todas las formas de deporte organizado conquistaron toda la sociedad burguesa entre 1870 y los primeros años del siglo XX parece indicar que el deporte venía a satisfacer una necesidad mucho más amplia que la del ejercicio al aire libre [¿el aumento del ocio por la reducción de la jornada laboral?]. Paradójicamente, al menos en el Reino Unido, en la misma época surgieron un proletariado industrial y una nueva burguesía o clase media conscientes de su identidad, y que se definían frente a las demás clases, mediante formas y estilos colectivos de vida y de actuación. El deporte, creación de la clase media transformada en dos vertientes claramente identificadas por la clase [media-alta y media-baja], fue una de las formas más importantes de conseguir ese objetivo.



el deporte como fenomeno social.

Es algo mas que una actividad de masas o un espectáculo que concentra la atención de millones de personas. es un objeto de estudio, campo fértil para la generación de conocimientos por parte de distintas disciplinas científicas. este es el caso de la sociología y la antropología aplicada al deporte, áreas poco exploradas en Venezuela.
Fidias G. Arias